Se inició una nueva etapa en el fútbol peruano... ¿Qué pasará?

Alineación en México 70. Aquí hay 10 jugadores 
y falta uno para que sean 11:
El 'Jet' Gallardo, negro divino y letal.
A aquella legendaria generación peruana que maravilló al mundo entre 1969 y 1985 bien podría habérsele apodado como 'caviar'. No solo por su juego exquisito sino porque más de la mitad de sus jugadores eran negros (como las crías del esturión). Y, como diría el aún presidente Alan García, luego de esa época se hizo evidente que nos fue faltando el “componente negro”, el cual se fue diluyendo hasta irnos quedando con solo morenajes que, en su mayoría, están más cercanos al café con leche que al café solo. ¿Teniendo en cuenta esto, habría que llamar a más jugadores afroperuanos 'melanina grado 10'?

Poniéndonos ante esa alternativa digna de Hitler, pero en el mundo al revés, tenemos a dos jugadores afroperuanos en el fútbol europeo como el díscolo 'Condor' Mendoza (el 'Messi' de Bélgica, como me dijo hace poco un chico de ese país) o Jefferson Farfán (que en Alemania se comporta como un jugador profesional, pero en el Perú como el 'último americano virgen'). Estas dos alternativas nos hacen silvar y mirar hacia el cielo con cara de 'yo no fui' y pensar que tampoco hay que ponernos tan nazis llamando a toda la población negra de la provincia peruana de Chincha para que juegue fútbol por el simple hecho de ser más 'black power'... ¡Así sean jugadores técnicamente superdotados!

Total, nuestro nada afroperuano defensa Santiago Acasiete, jugador del Almería de España (que más que recordar a Ultrasiete nos trae a la memoria los monstruos a los que se enfrentaba el héroe de ciencia ficción), es una garantía de austeridad; algo poco común en el siempre barroco y exuberante jugador peruano... aunque, igual, Acasiete es tan juerguero como todos, según las denuncias de que fue objeto en 2007, cuando celebró con más compañeros al estilo Berlusconi un empate de local por las eliminatorias (las tablas fueron contra el Brasil de Ronaldinho, Robinho y Kaká, pero igual no era para celebrar... ni menos aún haciendo el 'unga bunga').

Todas las sangres
En el Perú, así como en nuestro fútbol hemos tenido al 'Nene' Cubillas, también hemos contado con el 'Granítico' Chumpitaz, el 'Poeta de la Zurda' César Cueto o Germán Leguía, quienes recorren un degradé de melanina muy variado; aunque sin llegar al rubio sueco, claro está. Todos ellos, muy aparte de tener en común el haberse enfundado alguna vez la camiseta de la banda roja cruzada, comparten gestos corporales que los identifica como adictos al cebiche, al chifa o al pollo a la brasa. Es decir, pirotecnia total; una pirotecnia que sirve para deleitar el ojo, pero no necesariamente para ganar partidos (antes se ganaban muchos partidos, pero hoy por hoy, oficialmente, Perú es el peor equipo de Sudamérica).

Ayer, el país andino inició oficialmente su nueva etapa en un torneo áltamente competitivo como la Copa América. Y este Perú-Uruguay puso una vez más en evidencia la practicidad, verticalidad y linealidad de los rioplatenses, lo cual contrastaba frente a esa carácter tan peruano de hacer una pequeña virguería o jugada bonita en el lapso comprendido entre recibir la pelota y entregarla. Pisar la pelota es algo que le produce orgasmos a cualquier jugador peruano que se respete. Y si puede hacer un 'recutecu' más (sazonarlo con un poquito de Aji No Moto), un quiebre (ajicito amarillo) y una wachita (más huacatay, por favor), pues mejor aún para el jugador incaico. El problema es que en ese autocomplaciente y masturbatorio momento es muy probable que ya le hayan quitado la pelota.


Controlando a su antojo a la Argentina de Maradona

¿Por qué antes sí le ligaba al jugador peruano?
Coincidentemente, el declive futbolístico en el Perú vino de la mano del declive económico que el gobierno aprista llevó hasta niveles apocalípticos en el periodo 1985-1990, con algunas propuestas dentro del gobierno estadounidense que llevaron a pensar cómo tendría que repartirse el Perú en caso este desapareciera como país. La decadencia fue también social, obviamente. Y de valores y de autoestima; de todo... Con esa base, era prácticamente imposible para cualquier país ser competitivo en deporte alguno. A inicios de los años 90, Perú, otrora potencia mundial en el vóleibol femenino, apenas era competitivo en el contexto sudamericano, a pesar de que en 1987 había casi ganado la medalla olímpica de oro en Seúl.

Antes, se le escuchaba mucho a los locutores de la televisión peruana decir que tal jugador había hecho “la del desprecio”, una especie de 'desplante' o jugada de lujo que era marca registrada del futbolista peruano, producto de la psicología que en ese entonces poseía: “Nosotros siempre creíamos que éramos el mejor equipo del mundo”, declaró César Cueto alguna vez, evidenciando la sana 'soberbia' deportiva de antaño. Y sí, es fácil ver en los vídeos de la época algunos gestos en los jugadores peruanos que connotaban si no desprecio, por lo menos mucha confianza propia u holgura, casi como un “no pensar en el rival” sino en uno mismo. Esto es un rasgo muy común en los jugadores brasileños de todas las épocas.

Paulatinamente, a fines de los años 80, Perú, que era la bestia negra –literalmente– de la selección argentina (a la cual, tradicionalmente tenía como hija) estaba dejando de ser una amenaza para cualquier selección del continente. Al mismo tiempo, el fútbol profesional empezó a 'tecnificarse' de tal forma que ya no bastaba con la habilidad y la fantasía estética, pues una buena preparación física y táctica podía hacer competitiva a cualquier selección con jugadores que cumplieran con el único requisito de ser atletas. Así, la suerte estaba echada para una idiosincracia como la peruana, donde la indisciplina es la regla (salvo contadas excepciones, como el 'científico' jugador Teófilo Cubillas; estadísticamente, el crack más grande que ha tenido el Perú: mezcla de habilidad y de profesionalismo).

Actualmente, selecciones como la de Estados Unidos o la de Paraguay, sin fantasía, pero ejemplos en cuanto a orden táctico y fortaleza física, son capaces de hacerle frente y ganar a cualquier selección del mundo.

En los últimos años, el Perú ha experimentado un desigual crecimiento económico, aunque crecimiento al fin, que augura una recuperación en muchos aspectos del país (incluyendo el deportivo). Los nuevos aires reivindicativos de un futuro presidente como Ollanta Humala (sobre quien se tienen tantas expectativas como dudas) también juegan a favor de un país que ha apostado por desarrollarse de manera más equitativa y alejando en la medida de lo posible fantasmas que mellan la autoestima, como la corrupción.


Paolo, después de marcar ayer contra Uruguay 
en la Copa América.
Con tantos fracasos deportivos desde hace 25 años, es fácil pronosticar más fracasos. Yo creo en la recuperación. No solo porque el país está experimentando mejoras estructurales sino porque la selección peruana ha contratado a quien es, tal vez, el mejor estratega de Sudamérica: el uruguayo Sergio Markarián, quien ya ha anunciado que su reto es armar una buena defensa para, de ahí, lograr que el Perú "sea lo que siempre ha sido en el fútbol". Más conocido como el 'Mago' (o 'Gárgamel', para los más pendencieros), el reto que tiene es inmenso: en el fondo, por más optimismo que pueda haber, todos sentimos que la selección peruana tarde o temprano caerá estrepitosamente (con escándalo farandulero de por medio). Pero, vamos, yo, como periodista, no quiero apostar por lo fácil, así que me lanzo: Perú recuperará terreno. Sí o sí.

Francisco Estrada (Barcelona, 5 de julio de 2011)

2 comentarios:

Malivern dijo...

Buenas Francisco :
Soy un chiflado que viene de rebote , que no rebotado , del blog de Hernán . A riesgo de perder mi escasa credibilidad como pitoniso pronostico un 3 - 2 para Perú. De crío era un seguidor del Rayo Vallecano , cosa rara : soy catalán ( charnego ) y del Nàstic , pero el Rayo...era mi segundo equipo : la querida . Así que Perú era una de mis favoritas , por la similitud del uniforme . Suerte.
He estado leyendo tu blog , te felicito . Dos preguntas : ¿ Ese primer carro era un Fiat ? , y otra , Hernán no lo aclaró ¿ tenéis menú vegetariano ?

francisco estrada dijo...

hola! según sports illustrated, la camiseta más linda de todos los tiempos es la peruana (o la de rayo vallecano). algo que me gustó de ese artículo (aparte de la sensatez y objetividad con que se rindieron ante la camiseta peruana) es el toque de ironía que el redactor (gringo conchesumare) utilizó: "si fuera por el diseño de su camiseta, perú siempre ganaría los mundiales", jajaja. luego, el tío volvía a la carga y mencionaba los "últimos resultados desastrozos"... algo así... sin embargo, parece que las cosas están volviendo a su cauce y que otra vez perú será un gran animador de torneos de alto nivel... ayer, perú ganó 2-0... yo no me atrevo mucho con los goles, pero sí pronosticando resultados: perú le ganará a uruguay...y si no es así, los uruguayos sufrirán como nunca en su vida. y sí, mi primer carro fue un fiat 1500. y de vegetariano, tenemos los nachos (por ahora). un abrazo!